Bruma irreal cubre la casa,
templo vanidoso del
ayer.
El jardín que fuera crisol
perfumado de rosa y jazmín,
hoy se alza
olvidado,
lo viste una
hiedra oscura y voraz.
Una melodía de
hojas cansinas
cantan al pasado
plateado de
luna, dorado de sol.
Hay rumor de voces
que se lleva el viento
contando historias de antiguos amores
entre las estatuas que abraza la niebla
voces ahogadas, quieren volar.
La brisa las
lleva
como a hojas
secas
sin rumbo, ni norte a dónde llegar
Por la galería
antiguos fantasmas
vagan con su
carga de dolor y de años.
Nadie los conoce, nadie los espera
héroes de
leyenda
que están y no
son.
Octubre-2007


























