Tiempo
grabado en la roca,
historia,
grandeza y colores del
Pehuén,
luz
en la araucaria
y
lisura en la piel de los arrayanes.
Cascada blanca, cayendo en los brazos del Nahuel Huapi.
Amanece despeinada por un coqueteo atrevido que se durmió a su lado en la mesa del bar. Abre los ojos entre bocinazos Y el aroma...
Una descripción esplendida, y muy bella.
ResponderEliminarAbrazo
En pocos versos condensas toda la belleza de un magnífico paisaje, que un día muy lejano me deslunbró.
ResponderEliminarUn abrazo entrañable.