lunes, 29 de abril de 2024

Mundo cotidiano 2


 

 

JABÓN.

 Caricia perfumada

de rosa o de almendra

de coco o jazmín,

me viste de espuma

se gasta en mis manos

y luego del baño,

al igual que yo,

se duerme feliz.

 


ZAPATO.

Viejo zapato;

¿Quién te dejó tirado?

Si habrás recorrido calles,

si conocerás historias

que viste en tu andar.

Tu cuero arrugado,

tu suela torcida

cuentan  que tu vida

no fue muy feliz.

 



lunes, 22 de abril de 2024

Remembranzas.


 


 

 

Hay perfumes que traen recuerdos.

El jazmín trae veranos cabalgando con la brisa

noches cálidas que me persiguen.

Traen la ternura dulce del amor

iluminado por las estrellas,

por luciérnagas que se han perdido

pero cada tanto regresan y me sorprenden.

 

Entre aquel perfume a jazmín

y esta noche, hay un abismo,

sin embargo, es el mismo jazmín

otras son sus hojas, otro su verde,

otro el aroma, hasta yo soy otra.



miércoles, 17 de abril de 2024

Otoño.


 

OTOÑO

 

Las ramas regalan sus hojas,

siembra dorada cubriendo la tierra,

se acortan los días

y el frío galopa

caballo desbocado sin norte ni rumbo

a donde llegar.

Las golondrinas,

hasta ayer compañeras de las tardes,

abandonaron sus nidos,

se han ido  lejos, buscando calor,

hay silencio en el parque,

todo el verde duerme,

es un sueño  el otoño,

sueño para  los árboles,

que silencian su sabia,

recuperan fuerzas

y solo abren los ojos

cuando los despierta

alguna llovizna  helada  de abril.

 



 

viernes, 12 de abril de 2024

Relato de mi padre.


 

 

Me hablaba mi padre de un bar

y una esquina que lo abrazaba,

donde los amigos  se reunían

en un mundo de billares y de cañas.

De un estaño

donde el tango era un arrullo

que  desgranaba notas,

historias de amores y fracasos.

Hoy la esquina es un recuerdo

donde los fantasmas

se reúnen en las noches,

la luna los ilumina

los besa y se los lleva con un coro de silbidos

a un pasado que quiere ser presente y no puede

ilusorio sueño que se desmaya como el rocío

 en el amanecer

hacía su mundo de fantasía.

sábado, 6 de abril de 2024

Era la tarde.


 

 

 

 

 

Nos detuvimos.

Era esa hora de la siesta

que deja caer los párpados

y despierta los sentidos.

La Pampa se doraba en plena soledad,

a la sombra de un sauce llorón,

nos dormimos.

 

Libertad del aire de campo

que flota y perfuma sin perfume,

verde soberanía del pasto salvaje

que nadie cuida, solo crece,

sin edad como los árboles,

soldados de la tierra,

sombra oscura en la noche,

sombra fresca del día.

 

La tarde agonizó

en un gris y rosado horizonte.

Bajo el sauce, abandonamos juramentos

que no íbamos a cumplir

y  la fruta fragante del amor.




Buenos Aires.

  Quisiera encontrarte Buenos Aires Con tu antiguo esplendor veraniego, el mate en la vereda y el amor escondido entre Jazmines. Te ...