Una
calandria,
escapó de
su jaula
y voló hasta un ciprés.
¿Quién
habrá dejado la puerta abierta?
Como los sueños juveniles;
sus
ganas de volar
lejos,
muy lejos
se
hicieron realidad.
A veces te recuerdo papá en la casa de la infancia. Regresa tu imagen la tranquilidad de los domingos entre tus discos de tang...