miércoles, 24 de abril de 2019

Gorriones.








Me despertó un gorrión enamorado
con su canto, entre sones de armonía.
Agitado saltaba entre las ramas
persiguiendo el vuelo de su amada,
que coqueta de sus mimos escapaba
y  entre giros regresaba presurosa.
Yo  miraba encandilado
la luz del sol en mi ventana
y ese ir y venir enamorado
del gorrión y de su amada.
Levantaron vuelo  presuroso
dibujando en el cielo con sus alas
un corazón invisible
y se perdieron rumbo al pinar
que cobijó su amor de mi mirada.








domingo, 14 de abril de 2019

El adiós.



   

El beso fue lágrima
y la sal borró tu sabor.
Las palomas de mi pecho echaron  a volar
recortando alas en el cielo,
y fueron nubes grises cerrando la tarde.
Se desvanecieron  las fragancias,
la rosa que dejaste en mi mano disipó su perfume
y  la lluvia  corrió ligera
borrando la huella de tus pasos.





jueves, 4 de abril de 2019

Patio.







No he olvidado
el silencio de tu patio,
en aquellas siestas
interminables de verano,
ni el verde vanidoso
de los helechos,
ni la sombra del limonero.
Hoy el tiempo te ha cambiado,
te sobran años e historia.
Que magia te mantiene intacta
en mi memoria,
y hace que la reja del balcón,
se vea igual a aquellos años,
cuando la realidad es otra
y me veo
escapando por las tardes,
chiquilina flaca, puro flequillo
saltando tu balcón.
Y en cada franja de la pared del patio
están  guardados,
cubiertos con pintura nueva,
mi nombre y el sello de mis dibujos.
Son las cicatrices que te  dejé,
en aquella inocente
crueldad de la infancia.


Ella.

    Ella pasa  cada  tarde cargando la mirada impía de los vecinos. Retazo de vida que se va deshilachando, burbujeando  en la pri...