Otoño.
Hoy te pintaron la cara de un gris neblinoso
Te abandonó el sol
Y hasta las hojas se van con el viento
Jurando no volver.
Otoño,
El sol volverá
Y las hojas no importan
Llegaran otras
Más verdes y tiernas
Y el ciclo natural
Volverá a comenzar.
Deshojando emociones, nacieron estos poemas... "Poesías sin cuento"..
Otoño.
Hoy te pintaron la cara de un gris neblinoso
Te abandonó el sol
Y hasta las hojas se van con el viento
Jurando no volver.
Otoño,
El sol volverá
Y las hojas no importan
Llegaran otras
Más verdes y tiernas
Y el ciclo natural
Volverá a comenzar.
¿Qué habrá sido del ombú?
Aquel
de la infancia,
sus
ramas fueron
escalera
de
mis sueños más audaces,
escenario
de
mis versos primeros.
Amigo,
de
mensajes secretos
y
guardián de mis miedos.
Lo
llevó el progreso,
el
arcano
el
destino,
Quién
sabe quién
Tal
vez me espera
En
un país lejano
Donde
el hacha no existe
Y
el sol siempre brilla.
A veces me digo
Quiero estar sola
Y cuando lo estoy
Extraño voces, las amigas,
Las risas, los abrazos
Tu presencia
La vida compartida
Ese mundo pequeñito que ya
no está.
Que difícil soy
Repito a veces
Es que quiero
y no quiero soledad
Es que nada me conforma
Desde que vos no estás.
Me puebla un frio oscuro
Sube desde mis huesos
Y se hace escarcha en mis manos.
Se acerca junio
me recuerda un año más
No necesito el almanaque
Ya mis huesos se encargan
Que no lo olvide.
Domingo, garúa y humedad
Se asocian para inspirarme
Afuera, la calle es un desierto
Nadie se anima a salir
Es tan tibio el hogar
mi escritorio, lápiz, papel
Y la música de un violín llorando un tango.
El sol de la tarde
El mar que se rompe
En olas salvajes,
Todo te recuerda.
Ese color entre gris y
verde
Que tenían tus ojos
Es el mismo del mar
Cuando hay tormenta
Tengo la sensación de que
estás cerca
Me miento y lo sé
Tú no regresas
Me puebla una tonta
ilusión
La culpa es del mar
De las calles de arena y
tierra
Que juntos nos vieron
Imagen vana, puerta
cerrada
que se llevó el tiempo.
¿Dónde fueron tus
sueños?
Aquellos pájaros que
echabas a volar
leyendo novelas
en tardes de verano,
bajo la sombra del ceibo
en flor.
Te encuentras perdida,
lejos de esas tardes.
Obscenamente desnuda de
amores,
columna de mármol
reclamando caricias
que alguno te vende
por cuatro papeles
sin magia ni amor.
Tus ardores se fueron
cruzaron la noche a
contramano
quedaste inerte, en
solitaria espera
carente de energía,
ausente de razón
pobre, a pesar del lujo
que te rodea,
estás sola, frente a la
vida
y te das cuenta; te
equivocaste
el amor perfecto no
existe
lo que existe es la
esperanza
de que él regrese una
tarde
y el amor deje de ser un
sueño
y te habite la realidad.
Poema reeditado.
Manchas de vino
de duraznos maduros
mantel, recuerdos
las fiestas en familia
y un sueño que se fue.
Hay magia en ti
Soy y no soy la misma
En ese verme
La verdadera y copia
Ante el sincero espejo.
Otoño. Hoy te pintaron la cara de un gris neblinoso Te abandonó el sol Y hasta las hojas se van con el viento Jurando no vol...