Me puebla un frio oscuro
Sube desde mis huesos
Y se hace escarcha en mis manos.
Se acerca junio
me recuerda un año más
No necesito el almanaque
Ya mis huesos se encargan
Que no lo olvide.
Domingo, garúa y humedad
Se asocian para inspirarme
Afuera, la calle es un desierto
Nadie se anima a salir
Es tan tibio el hogar
mi escritorio, lápiz, papel
Y la música de un violín llorando un tango.







