A veces te recuerdo papá
en la casa de la infancia.
Regresa tu imagen
la tranquilidad de los domingos
entre tus discos
de tango y folklore
bandoneón y guitarra
música que terminé amando
porque crecí con ella
y en sus letras la poesía
volaba como mis sueños.
Y por la tarde; futbol
Platense y el grito de gol
que a veces no llegaba.
Y tus relatos sobre tu antiguo barrio
te encantaba remontar viejas historias
trenzas de vida que no viví
pero mi imaginación evoca.
A veces la letra de una canción
trae momentos, el recuerdo vuela
porque el recuerdo es así;
solo momentos
algún aroma de albahaca
que llega entre ravioles de ternura
y se hace sonrisa
en un mediodía diferente de aquellos
cálidos, sin temores,
con la paz de una sonrisa.





