La rosa.
Me
deleita la rosa y su paisaje,
interpretar
el por qué
de
su perfume y belleza,
gemir
con ella, cuando el viento arrasa,
sus pétalos vuelan,
y se lleva el río, su aroma en sus aguas.
Quiero.
Me preguntas: ¿quieres un regalo?
Te podría decir,
que quiero la luna o una estrella.
¿Y luego, qué haría con ellas?
Es más fácil y sencillo
decir:
te quiero a ti.