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sábado, 15 de abril de 2017

Poemas 3 y 4



NAHUEL HUAPI

EL  lago esta sereno,
tan quieto
que se pueden contar las piedras
que duermen en su lecho.
El sol se refleja  en el agua clara.
Dibuja diamantes inquietos que juegan a ser peces,
ilusión que inventa el medio día,
sobre un fondo esmeralda
que se ha quedado dormido.



LLUVIA

Besa el cristal,
lo acaricia y se aleja.
Amante coqueta que viene y va,
dama inconstante que se aleja
buscando otro sueño que sostenga su caída,
delira su cuerpo liviano, 
cae,
se desvanece y camina hacia el  final.



miércoles, 5 de abril de 2017

Decir adiós.



El otoño canta en mi ventana,
la luz se derrama en armonía,
pero sé que un día llegará
en que todo esto no valdrá nada.
Camino hacia la noche.
¿Cuál noche?
La que coronaré con mi vida,
aquella que me espera no sé dónde,
temida y silenciosa,
a la vuelta de alguna calle,
o de una esquina.
El que siembra en mi jardín
llamará a mi puerta
y dirá que ya es la hora,
que es tiempo de partir.
La senda se termina,
alguien me espera.



lunes, 27 de marzo de 2017

Dos poemas 1 y 2.


NADA


He perdido el camino hacia tu boca,
los veranos perfumados de jazmines
y aquel puñado de ternura.
Intentó revivirlos
y sólo son un conjunto de reflejos que no dicen nada.  




ESPERA

Llueve y mi corazón se apaga de tristeza.
Quisiera reconstruir los sueños
en los que te veo llegar.

Ha dejado  de llover,
hay flores en el jardín,
cantan los gorriones
y no has venido


lunes, 20 de marzo de 2017

Otoño.




El viento juega en los tejados,
tirita sobre el césped,
asusta a los rosales
y enloquece  al viejo ciprés.
Mi temblor y el del gorrión
se parecen,
nos cuesta la aventura de vivir
su  fragilidad y la mía
se unen bajo el ocre de la tarde,
de un otoño que florece
y baña de dorado el paisaje.



domingo, 12 de marzo de 2017

Como un río

Delta. Tigre. Buenos Aires.






En este río llamado vida
el agua corre presurosa.
Con el amargo de un árbol oscuro
y el perfume gozoso de una rosa.
Los  que amamos van pasando,
imágenes que el agua se lleva
como barco de papel
y sin embargo
fueron tan queridos
que a veces me parece
que el agua en su caudal
reverdece  sus voces,
los remonta desde el arcano
y en el escalón de la tarde
como antes
se quedan conmigo




lunes, 6 de marzo de 2017

Jubilado.







Camina despacio
masticando el vacío.
Estremecido,
mira las hojas caídas,
que bajo la luna
parecen bailar un minué.
Torpemente una lágrima,
baja y cae.

Medianoche.
La fábrica cerrada.
Ya no habrá  quincenas,
ni madrugadas frías.
En la plaza,
las sombras se mueven,
lo reciben
como a un amigo.

Alejó el miedo,
sin mirar atrás.
se marchó lento




lunes, 27 de febrero de 2017

Amanecer de un domingo.



Amanecer de domingo,
vigilia que termina,
llegó el descanso.
Barrio  silencioso, puertas cerradas
brisa de verano entre las acacias,
y un silbido trasnochado saludando al sol.
La voz del diarero,
se dibuja en el pentagrama del aire
y un aroma  a café,
perfuma la mañana.
En los ojos, todavía cerrados
quedan resabios de algún sueño,
voces y presencias,
que se quedaron prendidas
de alguna estrella lejana.


lunes, 20 de febrero de 2017

Cascada blanca.



Tiempo grabado en la roca,
historia, 
grandeza y colores del Pehuén,
luz en la araucaria
y lisura en la piel de los arrayanes.
Cascada blanca, 
cayendo en los brazos del Nahuel Huapi.



jueves, 16 de febrero de 2017

Entre sombras.





Atardece con un cielo celeste regado de nubes
y a lo lejos el último aliento del sol incendia el horizonte.
He perdido la noción del tiempo,
el paisaje me hipnotiza y ante tanta belleza,
enmudezco  y doy gracias a Dios.

Se pierden los recuerdos
de aquellos días que nos unieron y,
a despecho de tu falta de cariño,
me quedaron los buenos momentos,
los otros, los que no merecen la pena;
mágicamente se fueron.
Algún duende generoso los debe haber llevado
al país de las cosas perdidas.
Es muy linda la vida
para dejarla pasar de largo,
el espacio y el tiempo demasiado valiosos.
He aprendido a valorarlos y,
será por eso que este atardecer de verano
me resulta tan bienhechor
con sus aromas y colores,
que comienzan a deshilarse
entre las primeras sombras del anochecer.



Ella es así.

  Amanece despeinada por un coqueteo atrevido que se durmió a su lado en la mesa del bar. Abre los ojos entre bocinazos Y el aroma...