Lo desgarró el viento
el iodo del mar le cambió
el color
las tormentas lo azotaron
y él sigue de pie
con la fuerza que le nace
de sus ganas de vivir.
El niño juega en sus ramas
el fotógrafo busca su
imagen
el poeta se inspira
en sus ganas de permanecer
de mantenerse firme.
Modelo de vida
para el caminante
que lo mira con asombro
y se pregunta; ¿Cómo vive?
Y no sabe que quién se
mantiene de pie;
y el árbol la tiene.

Me gusto tu poema. Te mando un beso.
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