Camina despacio
masticando el vacío.
Estremecido,
mira las hojas caídas,
que bajo la luna
parecen bailar un minué.
Torpemente una lágrima,
baja y cae.
Medianoche.
La fábrica cerrada.
En la plaza,
las sombras se mueven,
lo reciben
como a un amigo.
Ya no habrá quincenas,
ni madrugadas frías.
Comienza para él
Otro ciclo.
Aleja el miedo,
No quiere mirar atrás
Lento se va.

Me gusto tu poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarUna nueva vida, nuevas ilusiones
ResponderEliminarBuenas noches , felices sueños.
Tu poema refleja muy bien ese cambio del trabajo a la jubilación...El hombre se mira a si mismo y tiene que gestionar sentimientos y vida...Un cambio de ciclo que requiere atención mental y mucho cuidado...Lo has reflejado muy bien, Maria Rosa.
ResponderEliminarMi abrazo y mi cariño, amiga (espero que te guste mi último poema, cómo nace la palabra poética)
Un bello homenaje al jubilado y a todo lo que guarda el paso del tiempo... es el fin de una era, que vertigo. Tus versos transmiten mucha ternura. Me encanto. Un bacio, cara.
ResponderEliminarPoemazo, una vez más. Impecable pintura en la que cada vez más nos reconocemos, además.
ResponderEliminarAbrazo admirado, Poeta!!
mariarosa, precioso poema al jubilado, espero y deseo con todo el corazón que esa jubilación le de una vida digna.
ResponderEliminarQue pases un precioso y feliz fin de semana
Besitos y te dejo todo mi cariño
Tiene ese toque de nostalgia por lo que deja atrás, y la ilusión de lo que vendrá. Muy bueno.
ResponderEliminarSaludos.
Cuanto sentimiento y belleza dibujan tus versos. Un abrazo.
ResponderEliminar