El sol de la tarde
El mar que se rompe
En olas salvajes,
Todo te recuerda.
Ese color entre gris y
verde
Que tenían tus ojos
Es el mismo del mar
Cuando hay tormenta
Tengo la sensación de que
estás cerca
Me miento y lo sé
Tú no regresas
Me puebla una tonta
ilusión
La culpa es del mar
De las calles de arena y
tierra
Que juntos nos vieron
Imagen vana, puerta
cerrada
que se llevó el tiempo.

Un poema que une el pasado y el presente con el recuerdo de lo vivido aún latente...La voz del poeta recorre calles, mar y caminos en busca del amor, que permanece, aunque no puede verlo, pero si sentirlo inmensamente...Una preciosidad, María Rosa, te felicito.
ResponderEliminarTe dejo mi abrazo entrañable (te eche de menos en mis últimos poemas, amiga)