Hay calles que ignoran
los momentos de vida
que quedaron grabados en ellas.
Desde el grito de gol
De un purrete bostero,
Hasta el beso robado
una noche de primavera.
Los años van pasando
y el cemento gastado
se quedó esperando que el amor
regrese
y que el purrete, que ya es hombre
le gambetee un sueño
de caña y papel color.
Es que ella no sabe que es una calle
que el mundo ha cambiado
y los videos juegos y el Strik2
le hicieron una gambeta al sol
entre el cemento y la vereda.
Ella guarda recuerdos, momentos
que no volverán.
Y cuando entre el cordón y la calle
nace un yuyo sin nombre
y le regala una flor;
se emociona como si un grito de
gol
surgiera entre colores
o el aroma de los paraísos llegara
como un beso robado...
Purrete: niño.
Bostero: hincha de Boca.

Este poema me ha hecho pensar que las calles tienen memoria, y está no tiene que ver con la vida que se vive hoy en día.
ResponderEliminarUn besote, muy buen jueves.
Hola Campi, si las calles hablaran....
EliminarGracias por pasar.
Abrazo.
¿Qué es un purrete bostero? Nunca lo había oído.
ResponderEliminarEspero que pases un buen día.
También hay una ventana abierta a mi espacio.
Un abrazo, mariarosa.
No había visto que viene el significado más abajo.
EliminarGracias, mariarosa.
Hola marisa, son modismos de Buenos Aires, por eso lo he aclarado. Gracias por tu visita.
EliminarAbrazo.
Lindo poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarGracias Judit, abrazo viajero , cariños.
EliminarLa singularidad de la existencia...las calles tienen memoria...
ResponderEliminarAbrazos.
la imaginación juega con la poesía, gracias Magdalena.
EliminarUn abrazo.
María Rosa, me alegra leerte de nuevo, amiga...Esas preciosas calles con sus árboles guardianes tienen su propio espíritu, que guarda momentos tristes y alegres...Y sueña con nuevas voces, amores y encuentros. Una preciosura llena de nostalgia y ternura, amiga poeta.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y mi ánimo siempre.
gracias por tus palabras M. Jesús, siempre amables.
EliminarAbrazo.
El poema es un testimonio de esas calles que en nada se parecen a las de ahora, que no tienen nada que decir. Se han quedado sin historias. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarLas calles eran el barrio y sus historias, todo cambia...
EliminarGracias Carlos. Un abrazo.
Q hermosa forma de darle voz a una calle, ella tambien tiene memoria y corazon. y ese yuyo que florece al final lo siento como un simbolo nostalgico. Divino, querida amiga, que tengas un agradable fin de semana. Bacione
ResponderEliminarGracias Hadita por tus palabras, el yuyo es nostalgia y esperanza, tal vez otras historias nacerán.
EliminarAbrazo y buena semana.
Debería ser canción también... No es el primero que te leo "entonando", amiga. Te salen y suenan cada vez mejor!!
ResponderEliminarAbrazo hasta vos!!
Asi salen, según las musas me soplan. Gracias Carlos, los barrios viejos tienen esa nostalgia que se adhiere a la piel.
EliminarSaludos y bella semana.
Las calles suelen ser mudos testigos de momentos entrañables. Es lindo recorrer de vez en cuando calles que nos acompañaron en tiempos pasados, los recuerdos siguen ahí.
ResponderEliminarAbrazos
Los recuerdos son solo momentos que quedaron en la memoria y en el lugar que sucedieron, a veces nos llaman y nos soplan sus historias. Gracias Cecilia, vaya un abrazo hasta Lima.
EliminarEsa calle de adoquines si pudiera hablar nos contaría preciosas historias. Lindo tu poema amiga.
ResponderEliminarAbrazos.
Gracias Conchi, un abrazo y buen finde.
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