Cuando los ángeles lloran
Llueve en Buenos Aires
Desaparecen los gorriones
La ciudad los busca
Y ellos navegan
En barquitos de papel
Saltan las alcantarillas
Y viajan a un mundo sin cemento
Donde los árboles tienen nidos
De luna y algodón
Los gatos les cantan serenatas
Y las jaulas no existen.
Es que los gorriones de Buenos
Aires
Son el sueño de un bardo medieval
Que se volvió loco de amor
Y los hados le regalaron alas
Y un gorjeo cantor.
Bello y dulce poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarSon los pobres de los pajaritos, pero los más bellos y sinceros.
ResponderEliminarSon pobres y no hay que enjaularlos, porque su vida se muere entre rejas aunque estas sean de oro.
Que lindo y tierno poema. Un beso , muy buenas noches .
Ay, amigaaa que belleza... me parece que los gorriones no se fueron, estan de aventuras en este blog de poesía q florece con el alma de la lluvia. 🌧️ Un besote, feliz noche.
ResponderEliminarTus letras me hacen buscar a los gorriones en el jardín... Gracias.
ResponderEliminarUn abrazo y feliz día.
¡Que bonitos gorriones!
ResponderEliminarEspero que tengas un feliz día.
Un abrazo, mariarosa.
Dejé una nueva entrada en mi blog.
Inspiradora-encantadora muy original desiderata del natural, diría... Gatos y gorriones conviven en un mundo de ensueño. Por qué no?
ResponderEliminarSoñadores esos gorriones que nos invitan a soñar tambien.
ResponderEliminarMuy bello, y esos gorriones
ResponderEliminarse vinieron a descansar en las ramas de tus palabras...
Igual extraño las avecitas del jardín en esta época dura del invierno.
Lindo fin de semana.
¡Que preciosidad de poema nos regalas querida amiga! Gracias.
ResponderEliminarAbrazos.
Un texto encantador y bonito. Te dejo un abrazo grande.
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