viernes, 7 de septiembre de 2018

Pequeños poemas.








PINAR.
Era la oscuridad del pinar en la noche,
era tu mano tibia,
encendiendo estrellas en mi cintura.


LUZ.
Una mirada,
un aleteo de pájaros
pueden iluminar
el día más gris.


AYER
Era el tiempo de las naranjas maduras
y las tardes recostándose al sol.
La  ternura dibujada en los ojos,
 juramentos susurrados
entre besos interminables,
y caricias,
que quedaron en la memoria de la piel.





miércoles, 29 de agosto de 2018

Sábado a la noche.






La ciudad  oscura
se pinta y se perfuma
el sábado a la noche,
como  luciérnaga intenta brillar,
esperando  al hombre gris.
Él de la pena escondida
y el beso cansado.
Él que la salve del olvido,
de la vigilia de las noches largas
del humo  que flota
igual  que la bruma
en las madrugadas,
que cansa los ojos y agota  las mentes…
Ese, que nunca llega.

viernes, 10 de agosto de 2018

La llave.








Y yo que pensaba
que tras la ventana
el mundo corría
para todos,
menos para mi.
Encontraste la llave
perdida, olvidada.
Abriste el cielo,
con una sonrisa.
Regresó el duende de las musas
y brotaron  versos
en la fuente enmudecida.
Y nació la vida, y el amor
se hizo poema
gracias a ti.

viernes, 27 de julio de 2018

Noche de julio.




Oscura noche de julio,
pobre de estrellas,
rica de viento y de frío,
una frescura de trébol
ha desvelado a la luna.
Coqueteando con la niebla
una guitarra se escucha,
zamba triste, que alguien canta,
rogando al río que vuelva.
El lucero solitario
que se refleja en el agua
abrigado por las sombras
cierra los ojos y canta.
Viento que lleva  música,
y sauzales que la abrazan
y en la oscura noche de julio
todo queda silencioso
se ha perdido ya la voz
que dulcemente cantara.


domingo, 15 de julio de 2018

Sólo a veces.







Te recuerdo,
sólo a veces,
y te presiento deambulando por la casa,
buscando tal vez,
algo que olvidaste
o aquel juego de ajedrez
que era tu orgullo
y que yo cuido como un tesoro.
Te recuerdo,
sólo a veces.
Sin embargo te llevo,
esculpido en la cara,
en los gestos
y en esa manía tan tuya  
de intentar ser perfecto.

miércoles, 4 de julio de 2018

A un árbol.


"Montañas de Esterel" pintura de Claude Monet



El viento curvó tu espalda,
soldado sin guerra, que oscureció la sal.
Qué desamparo  habrá visto Monet en tu imagen,
que te inmortalizó, solitario y lejano.
Eres árbol tallado por  años,
huérfano de flores y nidos,
así te conocieron las generaciones,
constante frente al mar.

Te cantan las olas, viejo solitario,
te acuna la brisa que llega,
desde el macizo lejano, allá en Eterel,
te saludan las montañas,
jugando en el celeste de una niebla que no vemos,
pero  adivinamos sobre los picos nevados.
Y tus ramas se inclinan al lejano  horizonte; 
¿a besar el agua?

¿A robar colores al cielo dormido? 
Sólo tú lo sabes,  
por eso el artista  modelo en su pintura,
a un árbol  firme entre las piedras
y habitante de un tiempo que no vuelve más.

domingo, 24 de junio de 2018

El mantel.




En el mantel hay  recuerdos,
manchas de vino derramado
de  duraznos maduros,
de  uvas oscuras,
de algún aceite que no llegó al plato,
manchas que fueron vida
en las fiestas familiares;
Cumpleaños, Navidades, reuniones gozosas,
donde el canto matizaba
con su sello de alegría.
El viejo mantel, ya no se usa 
nuevas fibras remplazaron  su hilo blanco,
sin embargo, ninguno como él
para guardar la historia de los que somos
y de los que ya no están.

martes, 12 de junio de 2018

Poetas.



Admiro a los poetas,
que descubren el mar
en un arroyo.
En una  flor roja,
ven una orquídea,
color de cielo
y aman la lluvia
aunque les cale los huesos.
La metáfora es su guía,
la encuentran sin buscarla,
la elevan, la sueñan, la visten de luz
para que llegue a sus versos
y el poema se convierta
en un placer  del alma.





jueves, 31 de mayo de 2018

Dalí.


"Rosas ensangrentadas" 1930. Salvador Dalí.


Pincel que vuela
y rescata el horizonte
con dorados excelsos.
Cuerpo de mujer,
amor y pasión,
cielo  e infierno
y las rosas meditando,
sobre el sexo y la cabeza.
Desde qué jardín
llegaron tus rosas
en oníricas imágenes.
Tu locura que no era,
rescató su rojo,
pétalos de seda
lágrima de rocío
y una fuente de placer inalcanzable que no cesa
y se derrama
en un cuerpo de mujer.





sábado, 19 de mayo de 2018

Anochece sobre el río.






La isla se ha perdido
entre la fronda
y en un recodo,
la luna y el río
se abrazan silenciosos.
Mariposa sin color,
cruza solitaria,
buscando la luz,
se pierde en la niebla
que flota sobre el agua.
No me llega el sueño,
ni me acuna el río,
un búho real canta
en la orilla oscura
se ahoga el silencio,
entre las ramas del sauce
y en la duermevela,
ni el miedo me toca,
sólo la brisa, me lleva en su vuelo.




miércoles, 9 de mayo de 2018

A mi madre.

Puerto de Mar del Plata.




Te presiento, suspendida de una nube,
imaginando figuras dibujadas en tus ojos.
Caminando por una playa,
de quién sabe qué dimensión.
Recuerdo las tardes,
la costanera y tu risa al bajar a la arena fría de la mañana.
Y la espuma flotando,
mientras el agua helada besaba nuestros pies descalzos.
Cuantos paseos,
mañana y tarde,
mar y horizonte, viento y sal.

Mar del Plata era tu casa,
yo era la visita
que  escapaba de su mundo,
de tijeras y diseños,
tan sólo para verte.

Ya la ciudad  no es igual,
ni el mar, ni la playa.
Será que la tristeza empaña mis ojos
y me hace ver todo diferente,
hasta el viento es más frío,
me lástima la cara y me falta el calor de tus manos.



sábado, 28 de abril de 2018

Los amantes


"Paisaje iluminado por la luna" de Vicent Van Gogh. En base al cuadro de Van Gogh nació este poema.



La luz de la tarde baña la campiña,
reflejan  las hojas  un cielo ceniza.
Luna tempranera que  asoma curiosa,
pestañas curvadas como una cuchilla.
Entre los sembrados ni el viento se asoma.
Pasan los amantes, buscando el silencio,
beben en los pinos gotas de rocío.
Esta en los sentidos, la sed que los turba,
el cielo naranja y un perfume a menta
los van conduciendo, al verde camino.
Se muere la tarde,
ansiosos se miran,  se abrazan
como  almas eternas.
Dormirán los campos, los pinos, la viña,
solo los amantes insomnes de luna,
con  cuerpos cansados y ojos abiertos,
esperan el día.



martes, 17 de abril de 2018

Poetas de Buenos Aires.






.


Los poetas  de Buenos Aires,
no se mueren.
Se les regala la gracia,
de seguir deambulando por las noches,
buscando un resto de arrabal
o se sientan en el cordón de la vereda
y silban bajito un tango.
Caminan buscando esquinas con ochavas
donde algún malevo Borgiano
se despiertea en el silencio del pájaro dormido.
Los poetas que amaron Buenos Aires
siguen escribiendo poemas de amor,
y dibujan corazones rotos
en servilletas de papel,
sobre la mesa de un noctámbulo bar
que huele a madera y ginebra.
Y cuando amanece,
entre  bocinas y  aroma a café con leche,
se desvanecen, con el primer rayo de sol.
Será por eso, que en las mañanas,
por la Av Corrientes o  por Guardia vieja,
se escuchan  tangos que hablan de amores perdidos.
Y los caminantes,  sonríen
a pesar del invierno, de la humedad
y a pesar de la nostalgia,
la ciudad sigue tan linda,
tan mujer, tan alegre y perfumada.





sábado, 7 de abril de 2018

Pequeños Poemas






I
Domingo de otoño,
que soledad hay en mi barrio.
hasta las hojas
parecen dormirse en la veredas,
con  tanta quietud.


II
Mariposas que abrazan me quitan el sueño,
Giran,  vuelan
y mis miedos,
doblegan mis sentidos.
Chispas de luz
que mantienen mis ojos abiertos.


III
Se acerca y me mira,
trémulo su cuerpo
salta a mi alrededor,
no lo conozco,
¿hornero, calandria,
Es un ave,
siempre de viaje.







lunes, 26 de marzo de 2018

Ella.




La presiento,
sigue mis pasos,
por calles silenciosas,
camina con mi insomnio,
cuando me cala el agobio 
y mis parpados se afiebran.
¡Quién es?
Giro,
presiento que está,  
como la caricia de un amante que se evoca en la distancia.
Escucho las hojas crujir bajo sus pies,
es  ágil para ocultarse,
el miedo corre por mi espalda con gotas frías.
Sé que me sigue,
es tan rápida,
que al llegar a la esquina
por muy leves que  sean mis movimientos,
logra esconderse.
Mis ojos hurgan en la oscuridad
y sólo encuentro la calle vacía.



miércoles, 14 de marzo de 2018

Rosal.




Fue un pestañeo
y la sorpresa me detuvo,
no estabas,
te habían cambiado
por una rustica pared.
Me robaron la alegría de verte,
tu presencia era mi infancia
brillando entre tus flores.
Las mañanas de colegio,
el delantal almidonado,
el flequillo y la risa
y las piedritas del tinenti  en el bolsillo.

Contemplarte,
hacia cercano aquel tiempo,
porque vos estabas,
y tu racimos de rosas pequeñas,
me esperaban como a una amiga
para perfumar de primavera,
mi otoño.



Dónde irán las mariposas,
los recuerdos atados a tus ramas,
las risas jugando entre tus hojas
y el perfume suave
de la vida al sol.
Ya no estás; rosal enredadera,
la esquina quedó vacía,
en tu lugar ha crecido un muro,
que envejece mi mirada
que huele a cemento, a frío y a sueños perdidos.





lunes, 5 de marzo de 2018

Golondrinas.




Acuarela del cielo; golondrina,
beso negro que busca el  horizonte,
réquiem del verano,
se alejan unidas,
pero antes,
retozara su vuelo
buscando el camino.
Capristrano las espera,
tierra caliente
de antiguos campanarios,
jardines perfumados
y susurros de oración.
Nos dejan sus nidos
y alguna pluma traviesa
hablara de su presencia.
Y el próximo año,
al llegar noviembre
volverán al viejo nido,
y renovarán la fiesta del verano.

Señorial , elegante;
golondrina viajera.

domingo, 18 de febrero de 2018

Tango.







Las figuras se alargan,
en la calle mojada.
El sonido de un tango,
se une al canto de la lluvia
y vuela en la noche,
desgrana sentimientos
y perdidos amores.

Por qué es triste el  tango
será que en él
 la vida canta
aferrada a una estrella
y gime,
al son  de un bandoneón.



jueves, 8 de febrero de 2018

Picaflor y Río.





Picaflor.
Alas transparentes,
encendidas de rosas amarillas,
suave, lujurioso,
besas la corola,
bebes el néctar
y vuelas a otra  flor.
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Cuánto dura un sueño,
lo que dura un suspiro
o el vuelo de un ave,
reflejada en el río.

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domingo, 21 de enero de 2018

En verde.




Amo esta paz en verde,
entre pinos y jazmines,
entre palomas torcazas
ladronas de migas y de coqueto andar.
Hay un murmullo de ramas
bajo el sol del medio día,
movimiento de calandrias,
alzando vuelo
y recortándose contra un cielo azul,
pobre de nubes y rico en color.
Nacieron heridas amarillas sobre el césped
el verano arde a la espera de la lluvia,
corazón enamorado
a quien el rocío no le alcanza
ni calma su sed.
Enero se abraza al estío,
gime entre las hojas,
deja el consuelo de la siesta

para soñar con el alivio del viento sur.


lunes, 15 de enero de 2018

El té.








Pasaría la vida,

conversando sobre una taza de té,

pero, sólo contigo.

Escuchando tus historias,

el dorado néctar

me sabe a placer.

Tus palabras vuelan

acarician mis oídos

con relatos de selvas,

mariposas gigantes

y pájaros perdidos,

que duermen en la cueva

de un gigante dormido.

El té es como un vino

que te hace alucinar

te embriaga y tus cuentos

me hacen soñar.

Armonía de estar juntos,

y ser felices.

Yo sé bien que no existen

tus fábulas encantadas

que son fantasías,

pero… es bello  escucharlas.








Pequeños poemas.

PINAR. Era la oscuridad del pinar en la noche, era tu mano tibia, encendiendo estrellas en mi cintura. LUZ. ...