miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Por qué escribo?





Escribo para cambiar  una realidad que me ahoga,
para evitar que la vida y sus pesares me aturdan.
Escribo porque disfruto,  imagino, sueño
y vivo las fantasías de cada personaje.
Escribo porque me vuelan alondras creando mundos  fantásticos,
donde seres perdidos acuden a mi teclado,
ramas quebradas de una historia
que  rescato del encierro de mi mente.
Escribo para salvar el escollo del día a día,
para traer a la vida  historias que me habitan,
 y que forman parte de mi viaje.
Suspiros suspendidos que quieren brotar, nacer…
a pesar de la vida, que es un círculo inexorable,
a pesar de mis miedos y de mí misma.





domingo, 10 de septiembre de 2017

La noche.





¡Ay que frío…!
Me dijo en un suspiro,
sus manos en las mías eran un nido helado.

NOCHE.


Oscura y silenciosa,
busca asustarme y lo ha conseguido.
Cierro los ojos,
intento penetrar su misterio,
un sonido de seda que se quiebra
vuela hasta mi y desaparece.
Es ella que sigue jugando,
por el negro laberinto de las horas.
Me sobra tristeza y sal en los labios
y  tu aire, es un tul de escarcha.





sábado, 2 de septiembre de 2017

Seda ocre.



Seda ocre, seda blanca,
seda que se hace sonido,
entre cuerdas de guitarra,
seda de pueblo dormido.

Seda cruda sin color,
en la mano del mendigo,
que se va haciendo jirones
por abandono y olvido.

Seda de luna nueva,
anochecida de frío,
que titila en soledad,
sobre la seda del río.

Seda de color incierto,
grises pájaros de olvido,
que se duermen en la plaza,
sobre  los sueños perdidos.


Pequeños poemas.

PINAR. Era la oscuridad del pinar en la noche, era tu mano tibia, encendiendo estrellas en mi cintura. LUZ. ...