viernes, 22 de diciembre de 2017

Un día.





Un día llegara,

que seré silencio..

No abriré puertas

ni cerraré ventanas,

en mi mesa no habrá pan ni vino,

resbalarán las voces por las flores secas.

Me llevaré los sueños que no realicé,

el olor de la alfalfa,

los rostros amados,

el viento en la cara

y hacía el infinito, tu nombre.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Final.





No entendí tus mensajes,
palabras,
hilos sueltos,
burbujas livianas
cruzando el aire,
lejanas,
perdidas,
ausentes de mí.

No es culpa de la vida,
es que nos vamos gastando,
como el mar a la arena,
el viento a la montaña
y la gota a la piedra.


viernes, 1 de diciembre de 2017

Llueve.





Hay  silencio,
viento que  agita las ramas,
de un imaginario mar, 
me acaricia,
aliviando tempestades.

Se han escondido los pájaros,
en la transparencia del atardecer,
las hojas mudas, viajeras de la tarde,
caen hasta mis manos.



viernes, 24 de noviembre de 2017

Dunas.





Los médanos cubren el paisaje,
imitan las caderas de una mujer.
Más allá,
el horizonte es una línea,
entre el cielo y el mar.
Suspiros de espuma
entre las curvas sinuosas
llegan y se alejan
 son capricho del viento
jugando en el aire
coqueteando con él.

En la casa  arden los maderos,
el olor a mar entra por los resquicios,
mundo especial,
reino de los leños.
La arena se levanta
velo de escarcha
 que apaga el paisaje
y se proyecta contra los  cristales.
Es invierno
su perfil es crudo.
Quiero cerrar la puerta
de esta casa imaginaria,
que regresen los pájaros
que  la vida habite en libertad
y el silencio no exista.



martes, 14 de noviembre de 2017

Llovizna.






Llovizna bajo las estrellas,
rastros del invierno,
escondido en el vientre,
de una primavera rezagada,
que se anuncia con un sol mañanero
y tirita por la noche
en la media luna de mis ojeras.




jueves, 2 de noviembre de 2017

No todo está perdido.








Quisiera encontrarte Buenos Aires
como eras hace tiempo,
el mate en la vereda
y el amor escondido entre Jazmines.
Hoy los vecinos ya no se conocen,
se perdieron la sonrisa y el saludo,  
como las calles empedradas
donde la lluvia reflejaba la vida.

Algo te queda,
no todo está perdido,
quedan los cafés, los amigos y el encuentro,
donde el fútbol es  rey  
y los amores antiguos,
remontan un poema desolado.
Que costumbre, el amor en Buenos Aires,
cupido  salta entre las nubes,
y aunque vivamos enamorados del amor,
siempre nos queda,
ante el fracaso,
recitar a Cortázar:.
“Fui una letra de tango para tu indiferente melodía.”


miércoles, 25 de octubre de 2017

Ayer.






Ayer fue el tiempo
de lunas y soles detrás de la puerta,
de abrir persianas
a la hora de la siesta,
atravesar  las rejas negras
y correr  a jugar.
Completaban mi vida,
los que hoy no están,
y su presencia que era una sonrisa
hoy es una lágrima,
que  regresa, al recordar voces
e imaginar presencias.
¿Existirá un mundo dónde todo recomienza,
y donde la muerte no aceche en las esquinas?
Donde los espejos no mientan
jurando que esa desconocida soy yo.
La vida es un río que nunca se detiene,
 que arrastra, se lleva y nunca, nunca
vuelve atrás.


jueves, 19 de octubre de 2017

Provincia de Misiones.





Verde jungla, verde sapucai,
música en el río,
que baja y se va.
Araucaria, yerba mate y te,
ruinas, indio y vergel.
Aroma a madera, a bosque, a humedad,
tierra colorada y un calor que sube
desde un túnel de hojas
envueltas de luz.
Cataratas, bruma,
espuma, roca y calor,
belleza que deslumbra,
bendición de Dios.



lunes, 2 de octubre de 2017

Vida.





Me cruje la vida
titilando en los huesos,
me canta la luna
espiando entre los pinos,
me alegra tu presencia
y un vaso de vino,
mientras el mundo corre
nosotros sonreímos.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Por qué escribo?





Escribo para cambiar  una realidad que me ahoga,
para evitar que la vida y sus pesares me aturdan.
Escribo porque disfruto,  imagino, sueño
y vivo las fantasías de cada personaje.
Escribo porque me vuelan alondras creando mundos  fantásticos,
donde seres perdidos acuden a mi teclado,
ramas quebradas de una historia
que  rescato del encierro de mi mente.
Escribo para salvar el escollo del día a día,
para traer a la vida  historias que me habitan,
 y que forman parte de mi viaje.
Suspiros suspendidos que quieren brotar, nacer…
a pesar de la vida, que es un círculo inexorable,
a pesar de mis miedos y de mí misma.





domingo, 10 de septiembre de 2017

La noche.





¡Ay que frío…!
Me dijo en un suspiro,
sus manos en las mías eran un nido helado.

NOCHE.


Oscura y silenciosa,
busca asustarme y lo ha conseguido.
Cierro los ojos,
intento penetrar su misterio,
un sonido de seda que se quiebra
vuela hasta mi y desaparece.
Es ella que sigue jugando,
por el negro laberinto de las horas.
Me sobra tristeza y sal en los labios
y  tu aire, es un tul de escarcha.





sábado, 2 de septiembre de 2017

Seda ocre.



Seda ocre, seda blanca,
seda que se hace sonido,
entre cuerdas de guitarra,
seda de pueblo dormido.

Seda cruda sin color,
en la mano del mendigo,
que se va haciendo jirones
por abandono y olvido.

Seda de luna nueva,
anochecida de frío,
que titila en soledad,
sobre la seda del río.

Seda de color incierto,
grises pájaros de olvido,
que se duermen en la plaza,
sobre  los sueños perdidos.


jueves, 24 de agosto de 2017

Ese hombre.


Ese hombre,
risa  cristalina,
manos de seda;
sabe hacerme estremecer.
Ese hombre
me quita el sueño,
me lleva y trae
por sus antojos,
está en mi sangre,
en cada pensamiento
en mí deseo mañanero,
en mis tardes de ansiedad.
Y yo sé;
que no siente lo mismo, por mí,
igual,
sigo esperando…


miércoles, 16 de agosto de 2017

Poema.



Me venció el cansancio de luchar
contra  dragones imaginarios,
cuentos de la niñez
despiertos en  mi memoria.
La niña del espejo,
se tragó al conejo del reloj
y la liebre de marzo dejo de reír.
El sol naufragó en tus ojos
y  la reina de corazones,
tramposa,
 no quiere alumbrarme.




martes, 8 de agosto de 2017

Buenos Aires.







Si Buenos Aires fuera un color;
sería celeste.
Si fuera un tango,
sería; Adiós Nonino.
Y como es dama y coqueta
se pasea por Puerto Madero,
duerme en San Telmo,
ama por el Abasto
y vive en Las cañitas.
Se  entristece recordando los  barrios
que ya no existen.
Los baldíos, que se fueron volando
y armaron sus arcos en alguna nube.
Hasta la luna que dormía
en el lago de Palermo, se fue.
Nadie sabe dónde,
la actual es una copia de aquella,
la que rodaba por Callao,
y se perdió una noche
entre las  vías de Constitución.
Buenos Aires la lloró,
la olvidó
y siguió su ruta casquivana,
al fin, es una ciudad;
bella y sin corazón.





lunes, 31 de julio de 2017

Vieja casona.






Bruma irreal cubre la casa,

templo vanidoso del  ayer.

El jardín que fuera crisol

perfumado de rosa y jazmín,

hoy se alza olvidado,

lo viste una hiedra  oscura y voraz.

Una melodía de hojas cansinas

cantan  al  pasado

plateado de luna, dorado de sol.

Hay  rumor de voces  que se lleva el viento

contando  historias de antiguos amores

entre las estatuas que abraza  la niebla

voces ahogadas,  quieren volar.

La brisa las lleva

como a hojas secas

sin rumbo, ni norte a dónde llegar

Por la galería

antiguos  fantasmas

vagan con su carga de dolor y de años.

Nadie los conoce,  nadie los espera

héroes de leyenda

que están y no son.




Octubre-2007








sábado, 22 de julio de 2017

Gran Club Hotel Sierra de la Ventana.






Gran club hotel de sierra de la ventana.






El abandono no lograba ocultar la belleza de sus líneas. Hoy la decidía lo había convertido en un esqueleto de ladrillos sin puertas ni ventanas. En sus buenos tiempos, fue inaugurado en 1911, era un hotel de lujo y encuentro de las familias aristocráticas de buscaban vacacionar en el.

Lo más inquietante es la historia de sus fantasmas. Historia que escuché con la sonrisa socarrona del que no cree en ellos.
Según cuentan los lugareños, en ciertas noches de luna, hombres y mujeres, vestidos con la elegancia de los años veinte, caminan entre las ruinas. Aparecen y desaparecen escondiéndose entre las columnas, ante los ojos asombrados de los visitantes.

La guía me contaba que el Hotel duro solo seis años. La guerra del catorce, y la depresión económica lograron que semejante edificio fuera imposible de mantener y trabajaba a perdida.
Varias veces se intentó ponerlo de nuevo en pie y no se logró. Finalmente un incendio lo destruyó.

Mientras conversaba con la guía, alguien se asomó entre las columnas. Guardé silencio, momentos después nuevamente la vi. Era una mujer con vestido largo, muy delgada. Lo comenté con mi acompañante.
—No se preocupe, es Dorotea, una fantasma curiosa, siempre se asoma cuando hay visitantes.





miércoles, 12 de julio de 2017

Espejo







Por mis ojos cerrados cruzó un reflejo, rápido  como el vuelo de un ave.
Ninguna luz había en el campo, ni una estrella; hasta la luna dormía, envuelta  en una nube que anunciaba  tormenta.
En el cuarto, apenas una cama, una silla y un  ropero que conoció mejores tiempos y en la pared como una joya de un pretérito olvidado; un espejo. Quién sabe cómo y de dónde había llegado hasta ese humilde   hotel de campo, sin muchas pretensiones.  Su marco  de madera  mostraba huellas de su antiguo lustre  y el misterio lo rodeaba como un aura,   
Algo que no supe entender,  sucedía  en las  noches, desde  del cristal brotaban  luces que se elevaban, se expandían y al cruzar  la ventana, como una   bruma de pequeños brillos, viajaban por el campo.  
Antes que el sol abriera sus brazos,  un murmullo semejante a un chisporroteo me despertaba,  las luces regresaban, habían cambiado su forma, ya no eran reflejos y sin la niebla se los distinguía claramente; eran rayos minúsculos, zigzagueando entre la  luz del amanecer.   El humilde cuarto  se iluminaba y en pocos minutos volvía a ser la habitación de un pobre hotel de campo, con la simpleza que durante el día  me obligaba a pensar, si no habría sido un sueño.
En las tres noches que viví en el hotel, se repitieron  los movimientos de luces y no logré desentrañar  el enigma.
¿Eran espíritus en pena,  condenados a escapar cada noche de su caja de cristal?

¿Qué extraño mundo salía del espejo, cuando por mis ojos cerrados cruzaba su reflejo?






Luego de varias semanas sin computadora y sin blog, he regresado. El viejo y querido "Cuentos y Poesías" se a perdido por capricho de Blogger. El blog esta, pero no puedo entrar a el. Sera un recomenzar y desde ahora seguiré publicando en esta nueva casa; "Cuentos y Poesías 2".

María Rosa



sábado, 1 de julio de 2017

Luna dorada y vida.




LUNA DORADA.
Los pinos te descubren,
Luna de la madrugada.
Beso de sol borró tu palidez
y te encendió; dorada.


VIDA.
Qué tal si amaneciera primavera
y no este otoño gris
y las rosas treparan en mi ventana
y los jazmines perfumaran todo el año,
cubriendo con su manto la mañana.

Qué tal si la lluvia fuera una caricia
y no un torrente que  arrastra con decidía.
Qué tal si me amaras como yo te amo
y fueras   sol  para mi vida,
pero no, todo es diferente.



sábado, 24 de junio de 2017

Fuiste.





No sé si será este otoño frío
o la brisa
que trajo el sonido  de aquel tango.

“Era más blanda que el agua,
que el agua blanda,
era más fresca que el río,
naranjo en flor.”

Regreso a tu recuerdo
y aquella primera vez en el amor,
tuya y mía,
descubrimiento de la vida y el placer.

Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó...”

¿Qué será de vos?
De tus sueños,
quimeras  de adolescentes
enamorados del amor.
Y de pronto;
tu partida.
Llegaban mensajes,
inflamados de locura y amor.
Luego fueron menos…
Y me cubrió el silencio.

“Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.”

Inspirado en el tango de Homero y Virgilio Expósito: Naranjo en flor.




miércoles, 14 de junio de 2017

Amanece.





Amanece en la ciudad,
el cielo es una llama
que lentamente se va estirando
sobre umbrales y veredas.
Desde un semáforo en rojo
una paloma alza vuelo
dibujando un pentagrama,
hasta un balcón sin flores.
Un vendedor cruza la avenida
carga una canasta y ofrece;
¡Churros crocantes y sabrosos!
El grito se va alejando, hasta ser un susurro,
se pierde.
Perfume de glicinas
llega como una caricia,
la ciudad va cambiando,
se suman las voces,
los aromas se ensamblan,
las bocinas aturden
y yo sigo buscando la salida
a este laberinto que es mi vida.




Poetas.

Admiro a los poetas, que descubren el mar en un arroyo. En una  flor roja, ven una orquídea, color de cielo y aman la lluvi...